CAPÍTULO:

Los deprimidos, los atormentados y los perturbados sexuales

UN EXTRACTO

EXT. EDIFICIO DE MANHATTAN - DE DÍA, MEDIADOS DE OCTUBRE La toma se establece en un impresionante edificio de cuatro pisos en el Upper East Side, hecho de piedra italiana blanca. El edificio se ubica en una calle transversal al 90, entre Madison Avenue y la Quinta Avenida. Específicamente situado en el lado sur de la calle. Tras establecer la toma, ACERCAMOS LA IMAGEN hacia la entrada del edificio, una puerta negra sólida con un picaporte dorado, hasta que la cámara enfoca, EN PRIMER PLANO, una PLACA DE BRONCE junto a la puerta que dice: INSTITUTO PSICOANALÍTICO RUBINSTEIN PARA LOS DEPRIMIDOS Y LOS ATORMENTADOS. Debajo, entre paréntesis, se inscriben las siguientes palabras: (TAMBIÉN ATENDEMOS A LOS PERTURBADOS SEXUALES. PORQUE, ¿QUIÉN NO LO ES? ME REFIERO A SER PERTURBADO SEXUAL. NO SEA TÍMIDO. TOQUE EL TIMBRE. PODEMOS AYUDARLO. PASE. ASÍ ES. TOQUE EL TIMBRE. USTED PUEDE. YA CREEMOS EN USTED. DE VERDAD. TOQUE EL TIMBRE. Lea Más

EXT. EDIFICIO DE MANHATTAN - DE DÍA, MEDIADOS DE OCTUBRE La toma se establece en un impresionante edificio de cuatro pisos en el Upper East Side, hecho de piedra italiana blanca. El edificio se ubica en una calle transversal al 90, entre Madison Avenue y la Quinta Avenida. Específicamente situado en el lado sur de la calle. Tras establecer la toma, ACERCAMOS LA IMAGEN hacia la entrada del edificio, una puerta negra sólida con un picaporte dorado, hasta que la cámara enfoca, EN PRIMER PLANO, una PLACA DE BRONCE junto a la puerta que dice: INSTITUTO PSICOANALÍTICO RUBINSTEIN PARA LOS DEPRIMIDOS Y LOS ATORMENTADOS. Debajo, entre paréntesis, se inscriben las siguientes palabras: (TAMBIÉN ATENDEMOS A LOS PERTURBADOS SEXUALES. PORQUE, ¿QUIÉN NO LO ES? ME REFIERO A SER PERTURBADO SEXUAL. NO SEA TÍMIDO. TOQUE EL TIMBRE. PODEMOS AYUDARLO. PASE. ASÍ ES. TOQUE EL TIMBRE. USTED PUEDE. YA CREEMOS EN USTED. DE VERDAD. TOQUE EL TIMBRE.) Debajo de la placa de bronce hay UN TIMBRE. Justo allí, UN HOMBRE de 40 largos (49, para ser exactos), cruza el cuadro y lo seguimos al pasar frente a la puerta negra, con rumbo al este, alejádose de la Quinta Avenida y Central Park. Parece dar un vistazo breve a la placa de bronce, pero no se detiene. (Durante esta escena inicial, están tocando una música clásica alegre como de banda sonora, pero al final la música se vuelve frenética, como suele ocurrir con las piezas clásicas, la música cambia, como el cielo, o nuestras propias emociones). Close